
Adélaïde Labille-Guiard
1749–1803 · Reino de Francia · Rococó
La historia
El mismo día de 1783, la Real Academia de Pintura admitió a dos mujeres a la vez, Adélaïde Labille-Guiard y Élisabeth Vigée Le Brun, cubriendo su autoimpuesto cupo de cuatro miembros femeninos. A las dos se las presentó enseguida como rivales, una vinculada a las tías del rey, la otra favorita de la reina María Antonieta, y la habladuría de la época las enfrentó durante el resto de sus carreras.
Labille-Guiard se había formado primero como miniaturista y luego como pastelista con Maurice Quentin de La Tour, el gran retratista de la corte, y su manejo del pastel y el óleo era exacto y poco halagador en el mejor sentido. Su Autorretrato con dos discípulas, de 1785, la muestra ante el caballete con dos jóvenes detrás, y era un argumento deliberado. Aceptaba alumnas y hacía campaña para que la Academia admitiera a más mujeres y las formara como es debido.
La Revolución le costó cara. Un gran cuadro que había empezado de la familia real fue destruido, y buena parte de su clientela cortesana se dispersó o acabó en el cadalso. Siguió trabajando durante la agitación, y en 1800 obtuvo el derecho a vivir y exponer en el Louvre, donde se concedían talleres a los artistas. Murió tres años después, en 1803.
