
Aleksandr Ivánov
1806–1858 · Imperio ruso · Neoclasicismo
La historia
En 1830 el joven pintor ruso Aleksandr Ivánov llegó a Roma con una beca de la academia, con la intención de quedarse unos pocos años. Se quedó casi 30, la mayoría de ellos inclinado sobre un único lienzo enorme.
El cuadro era «La aparición de Cristo al pueblo», que muestra el momento en que Juan el Bautista señala una figura lejana a una multitud junto al Jordán. Ivánov lo quería verdadero en cada parte, así que hizo cientos de estudios del natural, de cabezas, de cuerpos, del suelo, del agua y de los olivos, y algunos de esos bocetos al óleo se admiran hoy más que la propia obra terminada. El dinero escaseaba, su vista y sus nervios se resintieron, y aun así el gran cuadro seguía sin acabarse.
Por fin lo llevó de vuelta a San Petersburgo en 1858 y lo mostró a un público que lo recibió con más respeto que calor. Semanas después contrajo el cólera y murió, a los 52 años, tras haber entregado lo mejor de su vida a una sola imagen que nunca estuvo seguro de haber terminado.

