
Andrea del Castagno
1420–1457 · República de Florencia · Renacimiento italiano
La historia
Andrea del Castagno pintaba figuras que parecen talladas en piedra. Activo en Florencia a mediados del siglo XV, tomó la nueva ciencia de la perspectiva y la solidez musculosa de Masaccio y llevó ambas a un extremo duro, casi feroz, de contornos afilados y rostros severos.
Su obra maestra es una Última Cena en el refectorio de un convento florentino, Sant'Apollonia, donde los apóstoles se sientan en una sala fría y ricamente amarmolada y una tormenta de piedra veteada estalla en el muro tras el traidor Judas. Cerca pintó una serie de hombres y mujeres ilustres, Dante y Petrarca entre ellos, erguidos como estatuas en nichos pintados.
Durante siglos su reputación arrastró una mancha. El biógrafo Giorgio Vasari lo acusó de haber asesinado por envidia a un colega pintor, Domenico Veneziano. Era una buena historia y del todo falsa, pues Domenico le sobrevivió cuatro años. El propio Castagno murió joven en 1457, en uno de los brotes de peste que no dejaban de asolar la ciudad.



