
Chaïm Soutine
1893–1943 · Imperio ruso · Expresionismo
La historia
Chaïm Soutine pintaba como si la propia pintura fuera carne. Nacido en una familia judía pobre cerca de Minsk, en el Imperio ruso, llegó a París hacia 1913 y vivió años de auténtica hambre entre los pintores inmigrantes de Montparnasse, amigo íntimo de Amedeo Modigliani, que creyó en él desde temprano. Sus lienzos se retuercen, retratos y paisajes por igual, embadurnados y torcidos con pintura espesa y urgente.
Su suerte cambió en una sola tarde. En 1923 el coleccionista estadounidense Albert Barnes entró en su mísero estudio y le compró decenas de cuadros en el acto, y de Soutine, sin un céntimo un día, se dice que paró un taxi y viajó en él hasta la Riviera al día siguiente. Para una serie colgó una res de buey entera en su estudio y la pintó mientras se pudría, rociándola con sangre fresca para conservar el color y horrorizando a sus vecinos con el olor.
La guerra se le fue cerrando encima. Como judío en la Francia ocupada se escondió en el campo, moviéndose para adelantarse al arresto. Una úlcera de estómago que padecía desde hacía mucho reventó, y un viaje arriesgado a París para operarse llegó demasiado tarde. Murió allí en 1943 y fue enterrado bajo un nombre que no era el suyo.



