
Donato Bramante
1443–1514 · Ducado de Urbino · Alto Renacimiento
La historia
Donato Bramante se formó en Urbino, una pequeña corte que bajo el duque Federico da Montefeltro se había convertido en uno de los centros humanistas más refinados de Italia, y se cree que allí trabajó junto al pintor Piero della Francesca. De aquel ambiente tomó una obsesión por el espacio ilusionista, el tipo de perspectiva en trampantojo que había visto en los frescos del pintor paduano Andrea Mantegna, y dedicó los primeros años de su carrera a aplicarla a la arquitectura y no solo a los muros pintados.
Hacia 1476 era ya arquitecto de la corte de Ludovico Sforza, duque de Milán, y su coro para la iglesia de Santa Maria presso San Satiro es un nicho poco profundo pintado y tallado para parecer un ábside completo, un juego de perspectiva que resolvía un problema real de espacio urbano reducido.
Cuando Milán cayó ante los franceses en 1499, Bramante se trasladó a Roma, donde el papa Julio II lo convirtió en su principal planificador para la reconstrucción de la ciudad, incluyendo el Tempietto de San Pietro in Montorio y, a partir de 1506, la propia nueva Basílica de San Pedro. El proyecto de Bramante era una planta centralizada de cruz griega; murió en 1514 antes de que se construyera, y el encargo pasó por Rafael y más tarde por Miguel Ángel, quien conservó la idea de la cúpula central de Bramante pero alargó la nave, alterando de forma permanente la forma que este había planeado.
