
Giotto
1337 · República de Florencia · Protorrenacimiento, Escuela florentina
La historia
Hacia 1305, un rico banquero de Padua llamado Enrico Scrovegni encargó a Giotto que cubriera de frescos una capilla familiar. La fortuna de los Scrovegni venía de la usura, un pecado grave para la Iglesia, y la capilla era en parte una forma de comprar el perdón: en el Juicio Final de la pared del fondo, el propio Enrico aparece ofreciendo el edificio a la Virgen.
Giotto pintó allí la vida de la Virgen y de Cristo sobre un cielo de un azul intenso hecho de lapislázuli, un pigmento entonces más caro que el oro. Lo verdaderamente nuevo estaba en sus figuras, personas con peso y volumen que se abrazan, lloran y se dan la espalda como cuerpos de carne en un espacio real. Antes de él, la pintura italiana repetía las siluetas planas y doradas de la tradición bizantina.
Ese salto hacia lo humano hizo que durante siglos se considerara a Giotto el padre de la pintura occidental. Su contemporáneo Dante lo menciona en la Divina Comedia como el artista cuya fama había eclipsado ya la de su maestro Cimabue.
Obras
12 obras
Virgen entronizadaGiotto, 1300
Políptico de la BadiaGiotto, 1300
San EstebanGiotto, 1320
San Francisco de Asís recibiendo los estigmasGiotto, 1297
Crucifixión de EstrasburgoGiotto, 1315
Políptico BaroncelliGiotto, 1328
La crucifixión de CristoGiotto, 1317
Cabeza de pastor y rebañosGiotto, 1320
Cristo en la cruzGiotto, 1305
Tríptico StefaneschiGiotto, 1320
El descenso a los limbosGiotto, 1305
La Última CenaGiotto, 1305