Giulio Romano

Giulio Romano

1499–1546 · Estados Pontificios · Manierismo


La historia

Giulio Romano es el único artista plástico que Shakespeare llegó a nombrar. En Cuento de invierno, una estatua tan viva como la carne se atribuye a ese raro maestro italiano, Giulio Romano, un extraño más allá de la vida para un pintor que llevaba décadas muerto y que jamás talló mármol. Muestra hasta dónde había llegado su fama de creador de ilusiones asombrosas.

Fue el discípulo más dotado de Rafael en Roma, y cuando Rafael murió joven en 1520, Giulio ayudó a terminar los muros que el maestro había dejado inconclusos. Luego se trasladó a Mantua para servir a su duque, y allí se volvió algo más desatado. Como arquitecto y pintor a la vez, construyó y decoró el Palazzo del Te, una villa de recreo donde las reglas del buen gusto se maltratan a propósito.

Su sala más célebre es la de los Gigantes, donde rocas y columnas pintadas parecen desplomarse sobre el espectador desde cada muro y techo, con todo el espacio derrumbándose en una tormenta enviada por los dioses. Giulio pasó el resto de su carrera rehaciendo Mantua como su principal artista y arquitecto de la ciudad, y murió allí en 1546, justo cuando lo llamaban a hacerse cargo de las obras de San Pedro en Roma.

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Obras

7 obras