
Hans von Aachen
1552–1615 · Sacro Imperio Romano Germánico · Renacimiento alemán
La historia
Hans von Aachen fue uno de los pintores estrella de la corte más extraña de Europa. El emperador Rodolfo II, un soberano de los Habsburgo a quien le importaban más el arte, la astronomía y la alquimia que gobernar, reunió a su alrededor pintores, sabios y magos en la Praga de hacia 1600, y von Aachen estaba entre sus favoritos.
A pesar del nombre alemán, había aprendido el oficio en Italia, absorbiendo el manierismo refinado y elegante de Venecia y Florencia, y lo trajo al norte. Para Rodolfo pintó mitologías suaves y sensuales, diosas y alegorías de miembros alargados, y retratos pulidos, justo el gusto refinado y algo erótico que el emperador adoraba.
Hizo algo más que pintar. Rodolfo lo envió por las cortes de Europa como retratista y como agente de compras, a la caza de cuadros para la colección imperial y ayudando a concertar matrimonios, de modo que el pintor hacía también de diplomático de confianza. Cuando Rodolfo murió en 1612, von Aachen siguió al servicio de su sucesor, trabajando en Praga hasta su propia muerte en 1615, una de las últimas luces de aquel curioso mundo imperial.
