
Henri Fantin-Latour
1836–1904 · Francia · Realismo francés
La historia
Henri Fantin-Latour pintó las fotografías de grupo del mundo del arte francés antes de que la fotografía se encargara de ese trabajo. Reunió a los rebeldes y genios de su tiempo en grandes retratos de grupo, sobrios, entre ellos Homenaje a Delacroix y Un taller en Les Batignolles, en el que el joven Manet se sienta ante su caballete rodeado de admiradores, con un atento Monet y Renoir entre ellos. Estos lienzos serenos y oscuros son hoy nuestra imagen más clara de quién estaba con quién mientras nacía el arte moderno.
Y sin embargo el propio Fantin-Latour se mantuvo al margen de la pelea. Exponía en el Salón oficial, evitaba las exposiciones impresionistas y se ganaba su sustento estable con algo más callado: las flores. Sus bodegones de rosas y otras flores, pintados con sencillez y cariño, eran especialmente apreciados por los coleccionistas ingleses y lo mantuvieron solvente de por vida.
Había también en él un lado soñador. Devoto de la música de Wagner y Berlioz, hizo litografías melancólicas de escenas sacadas de sus óperas. Murió cerca de París en 1904, conocido en el extranjero por las rosas y en casa por los rostros de una generación.




