
Honoré Daumier
1808–1879 · Francia · Realismo
La historia
En diciembre de 1831, Daumier publicó una litografía titulada Gargantúa en la revista La Caricature: el rey Luis Felipe dibujado como el gigante de Rabelais, engullendo cestas de monedas que los pobres subían por una tabla mientras, bajo su trono, ministerios y honores caían por el otro extremo. El gobierno lo leyó como el insulto que era. Daumier pasó seis meses en prisión por ello, a los 24 años, y pagó una multa de 500 francos.
Aun así siguió trabajando. Durante casi cuarenta años dibujó para Le Charivari, un diario parisino, produciendo una caricatura casi cada semana: abogados, médicos, caseros, toda la satisfecha clase media de la Monarquía de Julio y del Segundo Imperio, ridiculizada en unos pocos trazos de lápiz litográfico. Realizó cerca de cuatro mil litografías en su vida, más de lo que casi ningún artista ha hecho jamás de nada.
La pintura llegó tarde y sobre todo en privado. Daumier mostraba sus óleos rara vez, trabajaba despacio y quedó casi ciego en sus últimos años. Su amigo Camille Corot, el paisajista, le compró discretamente una pequeña casa a las afueras de París y le dejó vivir allí gratis una vez que le fallaron la vista y los ingresos.





