
Jasper Johns
1930 · Estados Unidos · Neodadá
La historia
En 1954, un joven pintor estadounidense llamado Jasper Johns destruyó casi toda su obra temprana y volvió a empezar con una imagen que todos ya se sabían de memoria, la bandera de las barras y estrellas. Pintó la bandera estadounidense de plano, llenando todo el lienzo, con cera caliente mezclada con pigmento y recortes de periódico, de modo que la superficie es espesa, trabajada y extraña de cerca, mientras el signo sigue siendo legible al instante desde el otro lado de la sala.
Aquella pintura, titulada simplemente Flag, planteaba una pregunta que marcaría los siguientes 50 años de arte. La cuestión era si aquello era una bandera, la pintura de una bandera o simplemente pintura. Johns pasó a dar el mismo tratamiento a dianas, números y mapas, signos públicos familiares que no podía inventar y que no necesitaba inventar.
Junto a su amigo Robert Rauschenberg apartó el arte estadounidense de la emoción cruda de los expresionistas abstractos hacia un espíritu más frío, lector de signos, que alimentó el Pop y el minimalismo. Ya nonagenario y entre los artistas vivos más caros, sigue trabajando, y una de sus banderas cuelga en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, donde ayudó a cambiar lo que una pintura podía ser.