
Joseph Vernet
1714–1789 · Reino de Francia · Rococó, Neoclasicismo
La historia
En 1753 la corona francesa dio a Claude-Joseph Vernet un encargo enorme, recorrer la costa de Francia y pintar sus principales puertos, un gran lienzo tras otro, como registro del poder naval del reino. Dedicó a ello más de una década y terminó 15 de la serie prevista antes de que se agotaran el dinero y la paciencia.
Vernet había aprendido su oficio en Italia, donde se convirtió en el pintor del mar para los ricos viajeros del Grand Tour. Se le conoce sobre todo por dos estados de ánimo, el puerto dorado y en calma al atardecer y el naufragio, con figuras diminutas trepando por una roca mientras el oleaje rompe sobre ellas. Una historia, casi con certeza inventada, lo presenta atado a un mástil en plena galerna para estudiar las olas de primera mano.
Su nieto Horace Vernet llegó a ser un famoso pintor de batallas, con lo que fueron tres generaciones de la familia en el oficio. Los lienzos de Los puertos de Francia siguen colgados juntos en el Louvre.
