
Wilhelm Bendz · PD
Un joven artista (Ditlev Blunck) examinando un boceto en un espejo
Ficha
La historia
Copenhague, hacia 1826: la llamada Edad de Oro danesa llenaba los talleres de pintores jóvenes que se retrataban unos a otros trabajando. Bendz, que entonces rondaba los 22 años, muestra aquí a su colega Ditlev Blunck estudiando un dibujo con ayuda de un espejo, un truco de taller para ver la propia obra invertida y detectar sus fallos. La luz entra serena por la izquierda y ordena la escena con la nitidez casi fotográfica que enseñaba su maestro Eckersberg. Bendz murió muy joven, a los 28, durante un viaje por Italia, de modo que su producción cabe en pocos años.
