
Antonio da Correggio · PD
La adoración del Niño
Ficha
La historia
Hacia 1525 Correggio pintó un nacimiento de noche, y toda la luz del cuadro sale del cuerpo del recién nacido. La Virgen se arrodilla ante el Niño y lo mira; son sus rayos los que la iluminan, mientras el amanecer azulado apenas despunta al fondo. La escena sigue una visión que santa Brígida de Suecia dijo haber tenido en Belén en 1372, en la que el Niño irradiaba una luz que vencía la del propio día. Esa idea de la luz que nace de la figura sagrada la repetirían muchos pintores después. El cuadro llegó a Florencia en 1617, regalo de los Gonzaga de Mantua a los Medici, y desde entonces está en los Uffizi.




