
El Greco · PD
Adoración de los pastores
Ficha
La historia
Hacia 1569, el hombre al que llamamos El Greco era todavía un joven pintor cretense que trabajaba en Italia, décadas antes de Toledo y de los santos alargados que le dieron nombre. Firmaba como Doménikos Theotokópoulos y andaba empapándose de Venecia, sobre todo del modo en que Tiziano y otros iluminaban desde dentro una escena nocturna. Esta Adoración de los pastores procede de aquellos primeros años, un tema al que volvería una y otra vez a lo largo de su vida. Cómo fue a parar a una pequeña ciudad danesa es otra historia. El pintor Jens Ferdinand Willumsen dedicó décadas a estudiar a El Greco, publicó sobre él un libro en dos tomos en 1927 y contribuyó a convertirlo en una obsesión para los artistas de Escandinavia. Esta tabla temprana cuelga hoy en el museo que lleva el propio nombre de Willumsen, en Frederikssund.




