
Antonio da Correggio · PD
Alegoría de los vicios
Ficha
La historia
Hacia 1531 Isabel de Este, marquesa de Mantua y una de las grandes coleccionistas de su tiempo, seguía completando su estudio privado, el llamado studiolo, con pinturas de tema fijado. Correggio hizo esta tabla para colgarla allí: una alegoría del vicio, pensada frente a una alegoría de la virtud a un lado de la puerta. Para convivir con las obras más antiguas que ya cubrían esas paredes, de Mantegna, Perugino y Costa, dejó de lado su óleo habitual y trabajó al temple, el medio más mate y rápido que ellos habían usado. La figura central aparece atada y acosada por seres semejantes a sátiros, el precio de una vida entregada a los sentidos. El studiolo se dispersó más tarde, y la pareja de pinturas viajó al norte, hasta París, donde hoy cuelga.




