
Joshua Reynolds · PD
Anne, segunda condesa de Albemarle
Ficha
La historia
Hacia 1760, cuando Reynolds dio por terminado este retrato, la retratada rondaba los 60 años y era viuda. Anne, condesa de Albemarle, había sacado adelante a una familia numerosa, aunque de todos sus hijos solo seis llegaron a la edad adulta. Aquí aparece entretenida en una labor propia de una dama mayor de la Inglaterra georgiana: en las manos sostiene una lanzadera para hacer nuditos en el hilo, que luego se cosían como adorno sobre las telas. Si uno se fija, en el hilo todavía no hay ni un solo nudo. Posó para Reynolds 11 veces a lo largo de casi dos años, y el pintor, entonces el más solicitado de Londres, tardó otros 12 años en cobrar. El rojo de su piel se ha ido apagando con la luz, de modo que el rostro, antes cálido, hoy resalta casi blanco como la tiza sobre la seda negra.




