
El Greco, Apparition of the Virgin to Saint Lawrence, 1577. Wikimedia Commons. · PD
Aparición de la Virgen a san Lorenzo
Ficha
La historia
El Greco llevaba poco en España cuando pintó este lienzo, hacia 1577, un cretense que se había formado en Venecia y acababa de asentarse en Toledo. Se lo encargó Rodrigo de Castro, entonces inquisidor y futuro arzobispo de Sevilla, para un colegio que fundaba en Monforte de Lemos, en Galicia. El santo es Lorenzo, diácono de la Iglesia primitiva de Roma que, según la tradición, murió asado en una parrilla por negarse a entregar los tesoros de la Iglesia, que había repartido entre los pobres. Aparece arrodillado con su dalmática de diácono mientras la Virgen y el Niño se le muestran en un rompimiento de luz, y la parrilla de su martirio descansa a su lado, la señal que cualquier fiel reconocía de inmediato. Las figuras alargadas y el color plateado y frío son ya la manera que lo haría célebre, ensayada para una iglesia lejana del norte.




