
Sarah Goodridge · PD
Belleza revelada
Ficha
La historia
En 1828 la pintora estadounidense Sarah Goodridge, especializada en diminutos retratos sobre marfil, hizo uno muy distinto de los que solían encargarle. En una placa del tamaño de la palma de la mano retrató sus propios pechos desnudos, con un pequeño lunar, entre una tela blanca entreabierta. No respondía a ningún encargo. Goodridge, que rondaba los 40 años, se lo regaló al político Daniel Webster, un hombre al que había retratado varias veces y que acababa de enviudar. Se cree que con ese gesto tan íntimo pretendía que se casara con ella. Webster nunca lo hizo y terminó desposando a otra mujer, pero conservó la pequeña obra. Sus descendientes la guardaron hasta la década de 1980, y hoy se expone en un museo de Nueva York.