
Ion Theodorescu-Sion · PD
Barcas
Ficha
La historia
En los años veinte, el pequeño puerto de Balcic, en la costa del mar Negro, se convirtió en el lugar de veraneo predilecto de los pintores rumanos. La reina María de Rumanía se hizo construir allí una residencia con jardines, y detrás de ella llegó toda una colonia de artistas atraídos por la luz blanca del sur y las casas de pescadores tártaros y turcos. Ion Theodorescu-Sion fue uno de ellos. Pintó estas barcas varadas en 1927, sobre un simple cartón y en formato pequeño, casi como una nota tomada del natural. Su pintura solía moverse entre escenas duras de campesinos y estos apuntes luminosos de la costa. Aquí no hay anécdota: solo unos cascos de madera sobre la orilla, el agua y la luz, en ese rincón que Rumanía había ganado en 1913 y que perdería de nuevo en 1940.