
Bodhisattva Avalokiteshvara
Ficha
La historia
Entre los iconos y las tablas de altar de una galería europea, esta pintura sobre seda viene de un mundo distinto. Muestra a Avalokiteshvara, el bodhisattva de la compasión, conocido en el Tíbet como Chenrezig, una figura que, según se cuenta, aplazó su propia iluminación hasta que todo ser quedara libre del sufrimiento. Un relato explica sus formas extrañas. Ante la magnitud misma del dolor del mundo, su cabeza se habría partido de pena, y el buda Amitabha lo rehízo con muchas cabezas para oír cada llanto y muchos brazos para alcanzar a la vez a cada doliente, con un ojo en cada palma abierta. El loto que sostiene representa la compasión que se abre incluso en medio del sufrimiento. Una pintura en rollo como esta, hecha hacia 1850, no se destinaba a la pared, sino a desenrollarse para la contemplación y volver a enrollarse.




