
Nicolae Tonitza · PD
La cola del pan
Ficha
La historia
En 1919 Rumanía salía de la Primera Guerra Mundial con cientos de miles de muertos y las ciudades escasas de todo. Nicolae Tonitza, que había pasado por el frente, pintó entonces esta cola del pan: unas figuras encogidas, envueltas para el frío, esperando su ración ante una pared desnuda. No era solo pintor, también ejercía de crítico combativo en la prensa, y le interesaba la pobreza de la gente común antes de que fuera un tema habitual en el arte rumano. Aquí no hay heroísmo ni retórica patriótica, apenas el cansancio de la espera y el color apagado del invierno de la posguerra. La pincelada nerviosa, cercana al expresionismo alemán que él conocía bien, apenas define los rostros y los reduce a la actitud del cuerpo encorvado sobre sí mismo.