
Anthony van Dyck · PD
Cristo en la cruz entre los dos ladrones
Ficha
La historia
Hacia 1620, cuando se pintó este enorme lienzo para una iglesia de los franciscanos recoletos de Amberes, el gran nombre de la ciudad era Rubens, y durante siglos la obra pasó por suya. Solo en el siglo 19 varios estudiosos empezaron a atribuirla a Anthony van Dyck, que entonces rondaba los 21 años y trabajaba muy cerca del taller de Rubens; hoy es la atribución aceptada, aunque el eco del maestro sigue presente. La escena no es el momento de la muerte, sino el instante posterior: un soldado romano clava su lanza en el costado de Cristo, ya crucificado entre los dos ladrones. La tabla mide más de cuatro metros de alto, pensada para verse desde abajo, en la penumbra de una iglesia.




