
Wassily Kandinsky, Composition VI, 1913. Wikimedia Commons.
Composición VI
Ficha
La historia
Múnich, 1913. La pintura abstracta apenas empezaba a existir, y Kandinsky llevaba meses atascado con este lienzo enorme. Su punto de partida era una pintura sobre vidrio de 1911 titulada Diluvio, hoy perdida y conocida solo por una foto en blanco y negro. Quería un diluvio, pero también un bautismo, la destrucción y el renacer a la vez. Su compañera, la pintora Gabriele Münter, le aconsejó olvidar el dibujo previo y pensar en la palabra alemana para inundación. Kandinsky la repitió en voz alta durante tres días y terminó el cuadro. En la tela no se ve ninguna crecida legible: las formas se disuelven unas en otras.




