
Anthony van Dyck · PD
Entrada de Cristo en Jerusalén
Ficha
La historia
Cuando pintó esta escena, hacia 1617, Anthony van Dyck tenía apenas 18 años y trabajaba en Amberes muy cerca de Rubens, el gran maestro de la ciudad. La tela recrea el episodio del Domingo de Ramos, Cristo entra en Jerusalén sobre un asno mientras la multitud tiende mantos y ramas de palma a su paso. El color intenso, el gentío en movimiento y el gran formato delatan cuánto miraba el joven a Rubens, que hacia 1618 lo llamaría el mejor de sus discípulos. Todavía faltaban años para que Van Dyck se marchara a Italia y luego a Inglaterra, donde se convertiría en el retratista de la corte de Carlos I. Aquí lo vemos midiéndose aún con la gran pintura religiosa. El cuadro se conserva hoy en el Museo de Arte de Indianápolis.




