
Agostino Carracci · CC-BY-SA-3.0
Enrique el peludo, Pedro el loco y Amón el enano
Ficha
La historia
Hacia 1600, Agostino Carracci trabajaba en Roma, ayudando a su hermano Annibale con los frescos del palacio del cardenal Odoardo Farnese. En esos años pintó a tres personas reales de aquella corte: Arrigo, cubierto de vello por la enfermedad que hoy llamamos hipertricosis; el enano Amon, con un perro bajo el brazo y un loro en el hombro; y, asomando arriba, la cabeza de Pietro, apodado el loco. Alrededor hay monos, perros y un búho. Durante siglos se leyó como una alegoría; fue el historiador Roberto Zapperi quien reconoció en ella un retrato de gente concreta, empleada para divertir a los Farnese. El cuadro se conserva hoy en Capodimonte, en Nápoles.

