
El Greco, Immaculate Conception, 1608. Wikimedia Commons. · PD
La Inmaculada Concepción
Ficha
La historia
A finales de 1607 el cabildo de Toledo tenía entre manos una capilla en San Vicente que el pintor genovés Alessandro Semini había dejado sin terminar al morir. El encargo pasó a El Greco, ya anciano en la ciudad, que asumió todo el conjunto, exigió que se hiciera al óleo y lo reorganizó en torno a Isabel de Oballe, la dama que había fundado la capilla. Esta Virgen inmensa, que asciende sobre una luna creciente entre un torbellino de ángeles y flores, presidía el altar y fue de lo último que pintó. En un escrito de 1608 declaró la obra muy adelantada, pero no la entregó hasta 1613. Hoy se conserva en el Museo de Santa Cruz de la misma ciudad.




