
El Greco · PD
Julián Romero de las Azañas y su santo patrón san Julián
Ficha
La historia
El hombre arrodillado fue de carne y hueso: Julián Romero, soldado castellano de los tercios que llegó a maestre de campo. Combatió en la victoria de San Quintín en 1557 y después en las guerras de Flandes a las órdenes del duque de Alba. El Greco lo retrata como caballero cristiano, en oración y armado, mientras su santo patrón, de pie a su lado, lo presenta y mira al cielo. Sobre a quién representa ese santo los estudiosos aún discuten. Unos ven a san Julián, otros a san Luis de Francia, el rey tenido entonces por modelo de soldado piadoso. El pintor cretense, afincado en Toledo, alarga las figuras y enciende los blancos y los grises con esa luz suya que no parece de este mundo.




