
Andrea Mantegna · PD
Lamentación sobre Cristo muerto
Ficha
La historia
Mantegna estaba obsesionado con la perspectiva y con lograr que las cosas parecieran de piedra y de verdad. Aquí lo lleva al extremo. Cristo muerto yace sobre una losa de mármol, y lo vemos desde los pies, en un escorzo tan brusco que el cuerpo parece venírsenos encima. Las plantas de los pies, con las heridas de los clavos, quedan casi a la altura de nuestros ojos. Mantegna incluso redujo un poco el tamaño de los pies para que no taparan el resto del cuerpo. A la izquierda, apretados contra el borde, la Virgen anciana y san Juan lloran con la cara arrugada por el dolor, sin ninguna idealización. El pintor guardó esta tabla hasta el final de su vida; se encontró en su casa a su muerte, en 1506, y sus hijos la vendieron, al parecer para saldar deudas. La luz fría y el mármol grisáceo dan a toda la escena la dureza de una escultura tallada.




