
Lucas van Leyden · PD
El Juicio Final
Ficha
La historia
Este enorme tríptico, de más de tres metros de alto y cuatro y medio de ancho, lo pintó Lucas de Leiden hacia 1526 como epitafio de Claes Dircsz. van Swieten, un rico mercader y regidor de Leiden muerto el año anterior. Estaba destinado a la iglesia de San Pedro de la ciudad. Cuatro décadas después, en 1566, la furia iconoclasta recorrió los Países Bajos y destruyó casi todo el arte religioso de las iglesias; que hoy podamos verlo se debe a que las autoridades de Leiden lo pusieron a salvo a tiempo. Por eso se lo considera el retablo más importante que se conserva de los antiguos Países Bajos. En el panel central, los muertos se levantan de sus tumbas: unos ascienden llevados por los ángeles, otros son arrastrados hacia el infierno. Desde 1874 se guarda en el museo De Lakenhal de Leiden.
