
Didier Descouens · PD
Virgen entronizada con santos y ángeles
Ficha
La historia
Giovanni Bellini pintó esta gran pala hacia 1480 para la iglesia veneciana de San Giobbe, es decir, San Job, el patrón que se invocaba contra la peste. No es casualidad: entre los santos que rodean el trono de la Virgen está también San Sebastián, otro protector frente a la epidemia que golpeaba periódicamente la laguna. Bellini reunió a todos en un mismo espacio, bajo una cúpula dorada que parecía prolongar la arquitectura real de la capilla, de modo que el feligrés sintiera que la escena sucedía allí mismo. Los ángeles músicos al pie del trono tocan instrumentos reales de la Venecia de su tiempo. La luz cálida y envolvente ya anuncia todo lo que vendría después en la pintura veneciana.




