
Andrea del Sarto · PD
Madonna de las Arpías
Ficha
La historia
Florencia, 1517. En plena madurez del Alto Renacimiento, las monjas del convento de San Francesco dei Macci encargaron a Andrea del Sarto un retablo para su altar. La Virgen se alza sobre un pedestal, con san Francisco y san Juan Evangelista a los lados, envuelta en un sfumato suave que del Sarto había aprendido mirando a Leonardo. El cuadro debe su apodo a las figuras talladas en la base del pedestal, unas criaturas que la tradición tomó por arpías, aunque probablemente aludan a las langostas del Apocalipsis. Vasari lo tuvo por una de sus mejores obras, y de ahí vino su fama de pintor sin errores. La firma del autor aparece discreta en el pedestal.




