
Didier Descouens · PD
Virgen del naranjo
Ficha
La historia
Hacia 1496, esta tabla fue pintada para las monjas franciscanas de Santa Chiara, en Murano. Ese destino ayuda a entenderla. Cima da Conegliano toma una Virgen con el Niño muy conocida y la aparta del trono solemne y del marco arquitectónico cerrado. María aparece al aire libre, sentada sobre roca desnuda, bajo un naranjo. En un convento franciscano, esa sencillez importaba, y también la presencia de san Luis de Tolosa, obispo franciscano de sangre real, colocado a un lado. Al otro está san Jerónimo, el penitente del desierto, con la piedra de su mortificación en la mano. Las flores del naranjo se leían como signo de pureza de María, y sus frutos aludían a la nueva Eva. Cima firmó en una cartela al pie del asiento rocoso.




