
Antonio da Correggio · PD
Virgen con el Niño
Ficha
La historia
Hacia 1517 Antonio Allegri, al que todos llaman Correggio por su pueblo natal en Emilia, andaba por los veintitantos años y aún no había pintado las cúpulas de Parma que lo harían célebre. Esta tabla es pequeña, de poco más de medio metro, pensada para el rezo privado en una casa. Y ahí está su gracia: no hay trono ni corte celestial, solo una madre joven que sostiene a su hijo con la naturalidad de un gesto cotidiano. Esa ternura sin aparato es lo que los contemporáneos admiraban en Correggio y lo que anuncia al pintor que vendría. La tabla llegó a Módena en 1894, legada por el marqués Giuseppe Campori, y de él conserva el nombre con que hoy se la conoce.




