
Lorenzo Lotto · PD
La Virgen con el Niño y los santos Roque y Sebastián
Ficha
La historia
Los dos santos que están de pie aquí se invocaban contra un mismo miedo: la peste. A la izquierda, San Roque se levanta el manto para mostrar una llaga en el muslo, la marca de la enfermedad que se creía que él había sobrevivido y que podía curar. A la derecha, San Sebastián, atravesado por flechas, se pedía de la misma forma, porque durante siglos esas flechas se leyeron como la llegada súbita y punzante de la epidemia. Lotto pintó esto hacia 1518 en Bérgamo, en el norte de Italia, para un amigo suyo, Battista Cucchi, que era cirujano, un hombre cuya vida entera giraba en torno al cuerpo y sus males. Así que esta es una imagen privada de protección. El Niño se retuerce en el regazo de su madre para dar la bendición, y los dos hombres que conocían la muerte por oficio miran con verdadera ternura.




