
Jules Lefebvre · PD
María Magdalena en una gruta
Ficha
La historia
En el Salón de París de los años 1870, un tema religioso permitía mostrar el cuerpo desnudo sin escándalo, y pocos dominaban ese juego como Jules Lefebvre, pintor académico y maestro muy solicitado de toda una generación. Aquí recurre a la leyenda de María Magdalena penitente, que según la tradición se retiró a una gruta para expiar sus pecados. Lefebvre la pinta en 1876 recostada en la penumbra de la cueva, con su larga cabellera pelirroja como único manto. El cuadro acabó en las habitaciones privadas de Nicolás II, en el Palacio de Invierno, y pasó al Hermitage en 1920.

