
Alfred Stevens · PD
María Magdalena
Ficha
La historia
Alfred Stevens se hizo famoso pintando a las mujeres elegantes del París de su tiempo, entre sedas, salones y espejos. Por eso sorprende esta María Magdalena de 1887, la santa penitente retirada al desierto, con la calavera que recuerda la vanidad de todo y la larga cabellera suelta de una tradición que venía de la Edad Media. La modelo, sin embargo, era la mujer más mundana que podía encontrarse: Sarah Bernhardt, la gran actriz de la escena parisina, que por entonces posaba a menudo para él. El cuadro fue un encargo del marchante parisino Georges Petit. Así, la diva más célebre de su época prestó su rostro a la ermitaña arrepentida, en un paisaje árido y desolado. La obra está en el Museo de Bellas Artes de Gante desde 2001.

