
Gleb Simonov · PD
Milagro del esclavo
Ficha
La historia
En 1548 Tintoretto era un pintor veneciano aún joven y poco reconocido cuando presentó este cuadro para la cofradía de San Marcos, y de golpe se hizo un nombre. Recrea una leyenda medieval, la de un esclavo condenado a que le rompieran los huesos por venerar las reliquias de san Marcos. En el momento del castigo, el santo baja del cielo en un escorzo audaz, de cabeza, y los mazos y las herramientas de los verdugos se quiebran sin poder tocarlo. La multitud se arremolina alrededor con gestos de asombro, entre luces intensas y sombras. Tintoretto lo pintó a gran velocidad y con una energía que dejó atónitos a los venecianos, habituados a la calma de Tiziano.




