
Paul Cézanne · PD
El monte Sainte-Victoire
Ficha
La historia
En 1902 Cézanne ya casi no pisaba París. Rondaba los sesenta años y había vuelto a Aix-en-Provence, su ciudad natal, donde ese año se construyó un taller en la colina de Les Lauves, al norte del pueblo. Desde la puerta caminaba unos minutos hasta un altozano y tenía enfrente, al otro lado del valle, la montaña Sainte-Victoire, esa mole de caliza que conocía desde niño, cuando la subía con su amigo de colegio, el escritor Émile Zola. En sus últimos años la pintó una y otra vez; a lo largo de su vida, más de treinta veces. Esta es una de las versiones más grandes: fue ampliando el lienzo para que la vista se abriera hacia la derecha y hacia el primer plano. La montaña está levantada casi solo con manchas de verde, ocre y azul puestas una junto a otra, y las casas del valle apenas son bloques de color. En octubre de 1906, pintando al aire libre bajo esta misma ladera, le sorprendió una tormenta; murió pocos días después.




