
Mary Cassatt · PD
Madre e hijo (El espejo oval)
Ficha
La historia
Mary Cassatt era estadounidense, pero había hecho su carrera en el París de los impresionistas. Hacia finales de la década de 1890 ya había encontrado el tema que la definiría, las madres con sus hijos, tratado sin la dulzura sensiblera que suele acompañarlo. Aquí una mujer sostiene contra el pecho a un niño desnudo y robusto, apoyando la mejilla junto a su cabeza. Detrás, un espejo ovalado recoge la nuca del pequeño y la rodea como si fuera un halo. La postura del niño, con el peso cargado en una pierna, y la mirada de la madre recuerdan a las imágenes italianas de la Virgen con el Niño. No es casual esa memoria: los Havemeyer, que compraron el lienzo para su colección de Nueva York, lo llamaban la Madonna florentina. Cassatt pintaba una escena doméstica cualquiera y dejaba que el arte sacro del Renacimiento se filtrara en ella.




