
Antonio da Correggio · PD
Noli me tangere
Ficha
La historia
Correggio pintó este encuentro hacia 1525 en Parma, en el norte de Italia. Es la mañana de la Resurrección: María Magdalena ha ido al sepulcro, halla a Cristo y lo toma al principio por un hortelano, hasta que lo reconoce y se arrodilla para tocarlo. Él la detiene con un gesto suave, el noli me tangere, no me toques, que da nombre a la escena. Correggio envuelve las figuras en una luz dorada y difuminada, sin contornos duros, que anuncia la delicadeza sensual del Barroco por venir. El paisaje amplio del amanecer, con sus árboles y colinas, ocupa casi la mitad del cuadro. Felipe IV lo tuvo en la colección real española, y así llegó al Prado.




