
Camille Pissarro · PD
Huerto en flor
Ficha
La historia
En abril de 1876 los impresionistas celebraron en París su segunda exposición de grupo, y la crítica fue despiadada. Albert Wolff, en el periódico Le Figaro, contó a sus lectores que un puñado de desdichados había contraído la enfermedad de la ambición y arrojaba pintura sobre el lienzo. Camille Pissarro era uno de los pintores en los que pensaba. Mientras esa polémica ardía en la ciudad, Pissarro estaba donde solía estar, en el campo de Pontoise, al noroeste de París, pintando un manzanar que empezaba a florecer. Se había instalado en aquel pueblo agrícola y trabajaría sus campos y huertos durante años. En el cuadro no ocurre nada. Son solo árboles, hierba y la luz fresca de un día de primavera, levantados con incontables toques menudos del pincel en vez de líneas nítidas, que era justo lo que la crítica no podía aceptar. De las ocho exposiciones impresionistas celebradas entre 1874 y 1886, Pissarro fue el único pintor que participó en todas.




