
Justus van Gent · PD
Retablo del Corpus Domini
Ficha
La historia
Este retablo tuvo una historia de encargo insólita. La cofradía del Corpus Domini de Urbino se lo pidió primero a un pintor local. Hacia 1467 pasó a Paolo Uccello, que solo llegó a pintar la predela con el milagro de la hostia profanada. Después se ofreció a Piero della Francesca y terminó, ya en la década de 1470, en manos de un flamenco al servicio del duque Federico da Montefeltro. Justus van Gent lo concluyó en 1474. El tema es la institución de la Eucaristía: Cristo reparte en persona la comunión a los apóstoles, y a la derecha se reúne un grupo de personajes de la corte de Urbino que asisten como testigos. La predela de Uccello, con la que había empezado todo, se conserva hoy en la misma galería, en la pared de al lado.