
Fra Angelico · PD
La lanzada al costado de Cristo
Ficha
La historia
A finales de la década de 1430, Cosme de Médici costeó la reconstrucción del convento dominico de San Marcos, en Florencia, y contrató al arquitecto Michelozzo. Cuando los frailes se instalaron, Fra Angelico, dominico él mismo, pintó con su taller una sola escena en la pared de cada pequeña celda. No eran adorno. El fraile dormía y rezaba solo en su celda, y la imagen le daba una única cosa en la que fijar la mente. Aquí, a Cristo crucificado acaban de traspasarle el costado con la lanza de un soldado, y santo Domingo, fundador de la orden, se arrodilla al pie de la cruz y la abraza. Situar a Domingo en una escena anterior a su propia vida fue algo deliberado. Invitaba al fraile a hacer lo mismo, a colocarse dentro del suceso en lugar de contemplarlo. Los colores son sobrios y el fondo desnudo, para que nada compita con las dos figuras que un hombre debía tener delante cada día.




