
Nazasca · CC-BY-SA-4.0
Piedad
Ficha
La historia
En 1538, el año en que recibió este encargo para una iglesia dominica de Treviso, Lorenzo Lotto empezó a anotar cada gasto en un cuaderno de cuentas. Rondaba los sesenta años, iba de ciudad en ciudad y el dinero le apretaba, lejos del éxito holgado de Tiziano en Venecia. Esa tensión se percibe en el lienzo. Sobre un fondo oscuro, el cuerpo sin vida de Cristo cae sobre el regazo de una Virgen envejecida que se desmaya, sostenida por el apóstol Juan. Todo se cierra en una pirámide compacta, sin más adorno que el dolor. Tras la supresión napoleónica del convento, la obra llegó en 1811 a la pinacoteca de Brera, donde aún se conserva.




