
Didier Descouens · PD
Pietà
Ficha
La historia
Tiziano tenía cerca de 90 años y pintaba esta tela para su propia tumba, la capilla que quería en la iglesia de los Frari de Venecia. La ciudad vivía entonces una peste terrible, la de 1575 a 1577, y el propio pintor murió en ella, en 1576, dejando el cuadro sin terminar; lo completó otro veneciano, Palma el Joven. El anciano arrodillado que se acerca al cuerpo de Cristo es un autorretrato de Tiziano bajo la figura de san Jerónimo, como una despedida. La pintura es de sus últimos años: las formas se deshacen en manchas y golpes de luz, y se cuenta que Tiziano aplicaba el color tanto con el pincel como con los dedos. Abajo, a la derecha, una pequeña tablilla votiva lo muestra con su hijo Orazio pidiendo de rodillas protección contra la peste.




