
El Greco · PD
Retrato de un caballero
Ficha
La historia
Hacia 1586 El Greco ya estaba instalado en Toledo para siempre. Había llegado a España esperando encargos del rey, pero a Felipe II no le gustó el único cuadro grande que pintó para él, y el cretense pasó el resto de su vida trabajando para la ciudad, para sus iglesias, su clero y sus caballeros. Son los mismos años del Entierro del conde de Orgaz. No sabemos quién es este joven de rostro enjuto, nariz fina, bigote corto y barba en punta, con una gola blanca y estrecha sobre ropa oscura cuyo cuello alto casi parece una sotana, y por eso algunos lo han tomado por un clérigo. El Greco levanta la cara pálida con toques diminutos de naranja y rosa puestos con la punta del pincel, una manera de pintar que fija la obra en la década de 1580.




