
El Greco · PD
Retrato de un escultor
Ficha
La historia
En 1577 llegó a Toledo un pintor que firmaba en griego. Doménikos Theotokópoulos, nacido en Creta y formado en Venecia y Roma, rondaba los treinta y cinco años y empezaba de nuevo en España, con la esperanza de trabajar para Felipe II. El retrato era una de las maneras en que un recién llegado se hacía un círculo, y este es uno de sus primeros retratos españoles. El modelo es un hombre barbado al que el título del cuadro llama desde antiguo escultor, aunque su nombre nunca quedó bien registrado. Una vieja propuesta lo identifica con Pompeo Leoni, escultor al servicio de la corte, pero nada lo confirma. Lo seguro es la factura, esa cabeza atenta y sobria, la contención que El Greco traía de la Venecia de Tiziano, antes de que se impusieran las figuras alargadas y la luz fría de su Toledo posterior. Pasó en la ciudad el resto de su vida y allí murió en 1614. Este retrato pertenece a sus primeros años españoles.




