
Ealdgyth · CC-BY-SA-3.0
Retrato de una dama
Ficha
La historia
Correggio es el pintor de las cúpulas que parecen abrirse al cielo, así que un retrato suyo es casi una excepción. Este, hacia 1520, muestra a una mujer sentada, de negro, con un aire grave que algunos leen como luto. Lleva una rama de hiedra bordada, símbolo de fidelidad más allá de la muerte, y sostiene un cuenco con una inscripción en griego. Por eso se ha pensado que podría ser una viuda culta, quizá de la familia Rangone. No hay certeza sobre su nombre. Lo seguro es la delicadeza con que Correggio, activo en la Parma de aquellos años, trató una piel y una mirada en un formato que casi nunca cultivó.




