
El Greco · PD
Retrato de un anciano
Ficha
La historia
Hacia 1597 Doménikos Theotokópoulos, el cretense que en España llamaban El Greco, llevaba ya años instalado en Toledo, y seguía firmando en letras griegas mucho después de que la ciudad castellana fuera su casa. Aquí retrata a un caballero anciano cuyo nombre se ha perdido. Reduce la imagen a lo esencial, un rostro enjuto y barbado sobre una gola blanca que emerge del negro, la mirada firme y algo recelosa. El retrato cortesano español de aquellos años pedía justo esa sobriedad, ropa oscura y gesto grave, y El Greco la adoptó sin renunciar a su pincelada nerviosa y temblorosa en la carne. El hombre debió de ser uno de los notables toledanos entre los que el pintor vivía y trabajaba.




